Hola amiguis.
La verdad es que cuando no puedo bordar
yo por fuerza algo tengo que hacer para disminuir
el stress cotidiano y para relajar mis tensiones.
Esta camiseta xxL era de mi hijo, se la habìa regalado el
ano pasado y nunca se la puso porque al final vine a
saber que èl odia las rayas!!! Ni modo, a mì que me encantan
las rayitas finas, lo que hice fuè que le cortè las mangas y
la transformè e un camisòn para mì y de pasò le hice un acabado
en crochet para darle el toque femenino, la verdad es que
me encantò con èse punto de cadenillas que se parece a la
espumilla de mar.
Què tengan buen dìa, bendiciones.





